En el trayecto,había sido todo tranquilo,aparte del silencio que se
hizo presente entre Clarisse y yo mientras que nos encaminábamos al hospital para ir a buscar a mi hermano,que hoy le daban de alta.
He tenido la necesidad de hablar con Ben,pero mi maldito orgullo
no me deja,desearia volver el tiempo y haberme puesto cinta
adhesiva en la boca para no hablar y no haber soltado el vomito verbal.
Llegamos a la entrada del hospital,y vi como Clarisse comenzaba a
caminar delante de mi mientras que revisaba algo en su bolso.
Yo iba detrás de ella,a paso lento y ligero,estaba emocionada porque mi hermano al fin estaría en casa,pero no lo demostraba
ya que la culpa me consumía por dentro.
En cuanto Felix vuelva al jardin iré a hablar a la escuela haciendo un reclamo y si esque Felix logra acordarse de los rostros de los pendejos que lo golpearon,una demanda.Tengo entendido que esa institución es de Kinder hasta ultimo año de primaria.
Entramos al hospital y vi muchas personas en el pasillo de espera,
odio los hospitales,no me gustaba tener que venir aca cuando se
trata de algún familiar enfermo.Caminé por el pasillo hasta llegar a la sala donde está Felix,cuando entramos vimos que una enfermera
le estaba haciendo las últimas observaciones,en cuanto mi hermano nos vio no tardó en aparecer una sonrisa amplia en su rostro,yo se
la devolví mientras que caminaba hasta situarme en el sofá que queda del lado de su cama.
-¿Como te sientes?-dije con voz suave-
-Mucho mejor,y mas ahora cuando estoy por regresar a casa-dijo
aún con esa sonrisa-
-Si pronto estaremos en casa como antes-dijo Clarisse mientras que yo le daba una sonrisa-
-Bien,Felix ya puedes cambiarte,recuerda el doctor Sherman vendrá en unos minutos para darte la receta para los hematomas-dijo
aquella enfermera para luego despedirse e ire por donde había venido-
-¿Con que el doctor Sherman eh?-dije con la intención de que Clarisse me escuchara,y al parecer resultó ya que un pequeño color carmesí adornó sus mejillas en una fracción de segundos-
-Si,es muy simpático,ayer me prometió una paleta si me portaba bien-dijo mi hermano con una alegre sonrisa-
-Que bien,se nota que ese hombre es realmente bueno con sus
pacientes-habló Clarisse y pude notar como sonreía y el color rojo
seguia en sus mejillas-
-Bueno...a cambiarse para que podamos irnos de aqui-dije mientras que ayudaba a mi hermano a levantarse,Clarisse me ayudó a ponerle su polera y pantalones,mientras que yo le ponía sus zapatos.
Bajamos a Felix de la camilla,y de inmediato entró el doctor Sherman con una libreta en sus manos donde aparecían los datos de mi hermano.
-Buenos dias señoritas-dijo con una sonrisa posando su mirada en Clarisse por unos segundos,y luego su mirada cayó en Felix-¿Como has amanecido Felix?-dijo dando unos pasos hasta quedar frente a el y revolverle un poco el pelo-
-Bien...creo que,mejor a como estaba antes-dijo con su voz algo apagada,con solo recordar ese momento en el que llego al hospital de seguro es lo que le pone tan deprimente...bueno a quien no.
-Si pero tu tranquilo que ya todo paso,¿ya vino la enferma a terminar de hacerte los análisis?-preguntó amablemente el hombre-
-Si se acaba de ir -intervino Clarisse,y ambos se dieron una sonrisa
cómplice-
-Bueno,entonces debo retirarme,pero como prometí-dijo urgando
en sus bolsillos para luego sacar una paleta-Aqui está tu premio
-Gracias-dijo mi hermano emocionado-
-Aquí está la crema para los hematomas-dijo el doctor a Clarisse
pero cuando le entregó el papel noté como se rozaron las manos
"accidentalmente",yo solo sonreí y saqué a mi hermano fuera de la sala para que tengan una conversación mas privada.
Ya en el pasillo nos fuimos directo a la puerta para esperarla,pero
apenas llegamos a esta Clarisse ya venía detrás de nosotros algo
ruborizada,no quiero ni pensar lo que ocurrió allí dentro...
O de lo que pudieron estar hablando.
Tomamos un taxi para ir a casa,pero Clarisse dijo que se bajaría en la próxima parada para ir a hacer las compras para el almuerzo.
Felix y yo nos fuimos directo a la casa,ya que el debe reposar.
Lo lleve hasta su habitación y lo recosté en su cama,mientras que
el me ayudaba a elegir una película para que ambos vieramos hasta que se decidió por ver "Lluvia de Hamburguesas". Maldición,ver
todas esas hamburguesas ya me dió hambre,que Clarisse se apresure con las compras.
Una vez terminada la película,la puerta se escuchó abrirse y el sonido de unas bolsas también.
Bajé algo apresurada ya que enserio que tenía hambre,vi a Clarisse
desempacando todo lo que se encuentra en aquellas bolsas repletas de comida y algunas cosas para la casa.
-¿Te ayudo Clarisse?-dije en un tono bastante emocionado que hasta yo misma lo noté-
-Es mi idea o ¿tienes hambre?-dijo en el momento en que sacaba la bolsa que contenía pan y abría uno-
-No claro que no-dije con sarcasmo-
-Bueno pues dime que quieres y yo se lo preparo-dijo amablemente
mientras que se limpiaba las manos-
-No tu tranquila,yo tengo dos manos,yo puedo preparar mi propia comida-dije con una sonrisa lo cual ella devolvió de la misma manera-
A pesar de que hayan pasado años desde que mis padres tenían unas importantes empresas,no podía acostumbrarme a tener todo en la mano con solo hacer un chasqueo de dedos,no me sentía del todo
cómoda-
Saqué las hamburguesas y comencé a freirlas ,luego las puse en un pan y les puse mayonesa y un poco de lechuga con tomate y queso.
Luego subí a mi habitación,y comencé mi almuerzo.
Me conecté para hablar con mis amigos como e siempre suelo hacer
pero ellos dijieron que mi ánimo no era como el de siempre lo cual ya me había echo una idea de cual era el por que.
-Bueno chicos me debo ir,adiós los quiero-dije despidiendome a través de la cámara con una seña-
-Te queremos-respondieron al unísono-
Apagué mi computadora,y luego me senté en mi cama,sin saber que hacer,solo estaba mirando fijamente el mueble que tenía frente a mi
pero luego imágenes variadas pasaron por mi cabeza
Mis padres...
Mi hermano...
Mis amigos...
Fiestas,y salidas
Compras...
Y Ben.
Ese ultimo recuerdo no se quería ir,pestañeaba miles de veces con la esperanza de que esos ojos verdes se fueran de mi mente,pero todo era en vano.
Suspiré frustrada para luego golpearme el rostro con la almohada.
Fui al baño,me cepillé mis dientes y luego salí a caminar por los
centros de California para poder despejarme un poco...
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